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Amante de lo inútil .

Hay cosas de cosas y uno nace para unas y no para otras. Como yo. Yo estaba de última en la cinta eléctrica de la repartición de cualidades en el garaje de Dios y cuando fue mi turno ya se le estaban acabando los brebajes al viejo barbón. Habilidad manual: Agotada. Dotes para el dibujo: Agotados. Apreciación estética: Un tris. Composición: Tres piscas. Habilidad para la escultura: Agotado. Fotografía: En veremos. Habilidad con los instrumentos: Agotada. Mentalidad crítica: Mucha. (Me imagino que pensó, démole mucha para que se tope con el mundo y se dé en la geta con la plebe). Habilidad con las letras: Qué vaina (Pensó: Démole alguito a esta niña, pobre… Qué vaina, brebaje insuficiente, qué venga más tarde y le doy toda la que quiera, pero se tiene que esforzar sobremanera). Escepticismo: Mucho. Inseguridad: Mucho más (se le olvidó darle miedos a todos los que iban antes de mí, entonces para que no se le perdiera la platica del medicamento me lo echó todo a mí...

Aún sin nombre.

PRIMER CORTE -No me arruines, no destruyas, ni que fueras mi alegría, ni que fueras tú mi vida- Eso le dije mientras cerraba la puerta y veía como se esfumaban las ilusiones de antaño y el porvenir futuro, a medida que observaba como caía la abominable comedia del engaño, la infamia del pasado. Era una tarde fúnebre de Domingo, en donde la desazón tenía el aroma de la gasolina de los autos viejos, donde los semáforos en rojo duraban más tiempo, donde los jóvenes de la calle se veían más sudorosos, deprimidos, como si estuviesen viviendo. Sí, era otro Domingo de angustia en la sucursal del cielo en pleno infierno, un día de sol, de aceras hirviendo y de pensamientos inestables. Uno, dos, tres, cuatro pasos iba dando hacia el vacío, mis pies se dirigían al abismo de la desesperación hasta que quedaron estáticos al escuchar una voz, tras de mí oí un “no te vayas” y devolví mi paso hacia ella. Corrí, corrí y en un santiamén recorrí devuelta todo el camino en el que había intentado...

Sólo solo, solamente en soledad únicamente.

No es solo, ni sólo, ni solamente, ni en soledad… No es únicamente eso, entendé el no. Alguien dijo alguna vez que confiara y le creí y zaz me viene entonces con ese solamente, ¿si ve? Así no se puede ¿si ve? Eso de tanto solo y sólo y solamente y soledad no se puede... Si ve por eso yo estoy más bien únicamente ¿si ve? ¿no ve que es peor? Que tantos solo y sólo y solamente y soledad son únicamente para enredarle la cabeza ¿no ve? Únicamente para joderlo. Es la estación de las soledades y únicamente estamos usted y yo, y él solo, sólo con su soledad. Única y exclusivamente solo. ¿Si ve? Solo. Y entonces vemos como la soledad se da sólo y únicamente en compañía, sí en compañía de pensamientos, desvaríos, incoherencias ideas… Pero propias, única y exclusivamente mi cabeza y yo. Cuando no estoy sola entonces no se da, yo estoy con mi cariño, pero sola, sola conmigo ¡ahí está la magia! Pero es tan difícil. Es que acá radica el problema, la fe me viene cuando estoy con otro, de hecho,...

Ensayo sobre tánatos y eros

El amor, el amor, lo reitero en dos ocasiones para hacer énfasis en la palabra, y ahora lo reitero nuevamente como una exclamación: ¡El amor!, y como una incógnita ¿el amor?, y como la afirmación de lo excelso del alma: El amor. En este ensayo redactará una amante de amar, hablaré desde la comprensión y no desde el entendimiento. Comprender es abarcar todo lo que el conocimiento da y entender es simplemente saber de él, un ejemplo claro: Un médico cuando habla de los fenómenos fisioquímicos del amor está entendiéndolo, pero cuando se enamora lo comprende. Aparte de la comprensión que manifestaré sobre el amor, me apoyaré en una fuente teórica magna: Platón. Primero es importante aclarar ¿qué es el amor?, o más bien ¿desde que visor o perspectiva veré el amor? Es complejo intentar abordar este término debido a que pueden darse explicaciones biológicas, lógicas, empíricas, racionales, espirituales, psicológicas, en fin, es una palabra que al igual que “logos” no tiene una traducción ex...

No vengás.

No me vengás con ese cuento, sí ese, ese que no has dicho pero sé que dirás. Inventarás la angustia, inventarás la alegría, te inventarás en lo que en realidad no sos. Maldita sea, yo te creo. Sé que es absurdo e insensato, sé que es cobarde y temeroso, sé que no vas a ser, tal vez no fuiste y muy posiblemente no eres. Sé que no voy a ser, tal vez no fui y muy posiblemente no soy. Déjame ser, o dejar de ser, pero permíteme algo.

Carta de la Nada al Todo.

Personajes: Don Nada y Doña Todo. Sin día, del no mes, del año de la ausencia Queridísima, odiada, adorada y repudiada Todo, cordialísima despedida Esperando su hálito de muerte. No encontré, señorita Todo, un medio más idóneo para dirigirme a su excelentísima esencia. Me guía por los caminos de la angustia ¿qué no entiende? ¿Qué? Asómese a la ventana y verá que todo ha cambiado ¿no siente cómo se deforman las aceras, cómo se tiñe la noche de violeta, cómo pasan fugaces las luces de los carros? Es como si mis ojos fuesen lentes de una cámara y estuviese con la velocidad muy lenta. Ser Nada es muy complejo, no poseo, no soy, no existo, todos me nombran y me intentan catalogar, desesperadamente tratan de darle nombre a su desazón, título de posesión, fecha de expiración, soy nada con no-se-qué opresor, soy nada hecho grito, angustia y suspiro. Usted querida Todo, que me intenta guiar por las tretas concurridas de la esperanza ¿no entiende que ya no le creo, que ya no creo, que y...

No-se-qué opresor.

¿Ajá? ¿Y creés que es tan sencillo? ¿Se esfuma? ¿Desaparece fácil? No, no es tan simple, no es volátil Es el éter de la inexistencia, es esa maldita desazón corrosiva. No vuela, no se va con la bruma. No es irrelevante, no es tan intangible como mi pérfida alegría Está más presente que vos, que yo, que ellos, que eso, que todo, está cerquita del dolor Está ahí no más, ahí el execrable suplicio de la ausencia. Porque todo va, todo viene, todo se pierde en esas tretas confusas del andar Porque todo se evapora con el sol ardiente de la angustia Porque esta inexistencia es agua tibia, sucia, contaminada Porque todo lo que navega en ella está muerto y todo el que la toma muere. Invito al espectador a mis desgraciadas paradojas A que caminen por el filo de mi autodestrucción. Que sonrisa más amena reflejan sus rostros pérfidos Que alegría más sutil manifiestan todas las hipócritas presencias. Sí, así es, así seguirá siendo y así también dejará de ser No creo en vos, no creo en él, no creo en...