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30 segundos.

Al otro lado de la línea con voz trémula, ajena y distante, más allá de los kilometros, límites u horas un ser ajeno sollozando intentaba trasmitirle una información aparentemente importante, pero él sólo captaba desesperación, fluidos nasales y congestión. En ese instante, el olor a café recién preparado invadía la instancia, un sonido ronco producido por la falta de agua en el recipiente de la cafetera indicando que la bebida pronto estaría lista acompañaba al aroma. No sólo ese sonido ambientaba el momento; contribuían con la sinfonía una canción de los Beatles emitida por la radio de la sala y el chillido de uno que otro pito tras la ventana. Por fin el ente tras la bocina fue capaz de musitar una frase coherente, que posteriormente descubrió, iba a ser la que estaría inscrita sobre su sepulcro; "ella no estará para la efeméride de su nacimiento". Pocos segundos puede durar un estallido, una convulsión, una metamorfosis, un proceso, así sucedió con el trayecto del artefa...

Las tretas del deseo.

¿Es posible? Todas estas palabras carentes de sentido que se escurren entre mis dedos. ¿Es posible? Sentir que cada acción es contradicción, que cada acto es retroceso. Vago en aceras hirviendo de insensatez Entro al bar de mi consciencia y bebo el suculento trago de la angustia El drama es un buen disolvente para tan fuerte bebida Y las cavilaciones irrelevantes adornan al vaso roto. Renaceré en las cenizas, tal vez, O mi inexistencia arderá Tan tenue, tan tenue Como la llama de un mechero con pocas gotas de mar azul. Necesito a la señora experiencia posándose en mis futuros recuerdos (sí, más). Obtengo vertiginosos deseos insaciables recorriendo mi anatomía. Requiero el hálito ajeno en mi epidermis (lo consigo) Adquiero libidinosas acciones que conllevan a penas, no se sacian ¡inevitables! No responderé a mis indulgencias. ¿cómo hacerlo luego de sucumbir al pecado? Me es ajeno el manejo de mi ímpetu Inexorable el manejo de mi “ello”. Acá, bien adentro Se realiza la disputa sangu...

¡Que vacío tan lleno!

Sí, lo he descubierto, mi gran tamaño y espacio abarcado para la vista de otros ha tenido repercusiones no sólo en mi vida social, autoestima, mirada externa o infancia, también se ha inmiscuido en mis vacíos. Ya lo afirmo, mi necesidad de más y más y más es directamente proporcional a mi tamaño. Me quiero liberar de mí, de mí, sólo de éste ser ajeno que habita en mi recinto, que refleja el espejo de mi alcoba, que me persigue en las mañanas calurosas de Domingo, más no lo logro y tampoco puedo pedir una llave que yo misma no he creado, generé una puerta sin manera de acceso. ¿quién me libera? ¿quién construye la llave? ¿quién si yo no puedo? ¿a quién pedirle ayuda? ¡toda acción es una contradicción! Me siento, me siento… ¿me siento? ¿sí no soy como logro hacerlo? Corrección: no me siento, no me siento, no me siento tan vacía pero tan llena de aire que me asfixio. Hoy en especial más que nunca el viento trascurre más rápido, frenético, desesperado, las corrientes cálidas se chocan y se...

Para la misma niña asustadiza.

9:12pm Paola? Me harías un favorrr Dime Cuento... jajajja Me suena hermoso. Había una vez Ehmm Bueno no había ¿ya recuerdas por qué? si Había una no vez en un país que no existía Una preciosa actriz, con la mirada soñadora y los pasos cansados Cada noche presentaba maravillosas obras en un teatro de mala muerte ubicado en el barrio rosa de una inexistente ciudad recóndita. Las obras eran de gran renombre y las representaba como una diosa Se apropiaba tanto de su papel que los pocos asistentes se sentían parte de su trama Se sentían protagonistas y directores al tiempo. Podría decirse que la actriz era feliz, que no tenía motivos para abrumarse, que su vida eran colores fijos resplandecientes. Pero así no era Cada día debía repetir las mismas líneas. Los mismos monótonos parlamentos que aunque eran bellízimos ya no producían en ella asombro. Un no-día Un muy extraño no-día Un observador de la parodia que realizaba ese día observo tras sus palabras de luz un color negro marcado en l...

Y a una niña asustadiza...

Contame un cuento Tengo miedo Un cuento Había una vez Que no fue Porque a la princesa del cuento Le aburría el orden cronológico de la historia Y cuando decía el narrador "había una vez" ella siempre decía que alguna vez lograría que no fuera. Entonces así lo hizo Fue a hablar con el libretista y éste despidió al narrador Así que la princesa narró su historia Y relató sobre un príncipe verde en el país de jamás Un príncipe que no le pormetía amor eterno ni el beso triunfal Le aseguraba darle de su ser y estar, simplemente estar y complementar su pequeño mundo de fantasía Ésto le agradó a la Princesita Pero todas las demás princesas de los palacios aledaños decían que ella era una impúdica Que como podía estar con un príncipe tan poco ortodoxo Pero no importó Se unieron Sus cuerpos entraron en contacto físico Se sintió el hálito de sus alientos Y se hicieron uno en dos No tuvieron hijos Y no vivieron felices para siempre como una historia real Pero sí, vivieron felices Porque...

Me pesa éste día.

Mayo 24 del 2011 12:57 P.M En Imbanaco esperando. Miedo Mirada nauseabunda Afirmaciones veraces Muerte en el aire. No, no, no No sucederá La señora del fin No nos vendrá a visitar. Pero las imágenes impactan Los tratamientos también Los procedimientos tediosos Le quitan ánimo al ser. No, no, no No sucederá La vida rebosará la copa Y el dolor no endulzará su contenido. Progenitora maravillosa En mi paso estarás Acompañándome fielmente En mi inseguro caminar. Detesto los hospitales, los rostros desamparados, Me pesa éste día Me pesa el sudor en la frente Y la angustia en la mente.

Insomnio me suena a relación sexual entre el sol y un gnomo.

Mayo 24 del 2011 4:10 A.M Me excluyen las palabras De su soliloquio vespertino Y yo, con impaciencia Me meto sin permiso. Pero ahí no me mencionan No tienen ánimos de hacerlo Mi absurdo día a día No les causa gracia alguna. Ando decepcionada de mis horas Las miro con desprecio y tristeza Y ellas sólo aceptan mi mirada Aunque saben que la razón la poseen entre sus minutos. ¿Qué razón tienen? ¿Que el tiempo no juega a mi favor? ¿Qué los segundos al otro bando se fueron? ¿Qué los meses lo compró el técnico del calendario? Sí, aquí combato con la corrupción de los momentos Con el conteo sexagesimal de las horas Con las falacias de las eras Y las imprecisas predicciones y recuerdos.